
Últimamente, el golf no gana para disgustos. Primero padeció la retirada momentánea de su número uno, Tiger Woods, y ayer escuchó el anuncio de otro adiós (parece que definitivo, aunque nunca se sabe tratándose de quien se trata) de su figura más pintoresca, otro gancho para los patrocinadores, John Daly. "Estoy acabado. No vale la pena seguir. Estoy cansado de humillarme delante de mis fans", soltó el también californiano, de 43 años, después de no pasar el corte en el torneo de San Diego. Dos competiciones este año y dos suspensos. Al campeón de dos grandes en sus buenos tiempos, el Campeonato de la PGA norteamericana de 1991 y el Open Británico de 1995, ya ni le motivan los cheques de los sponsors. Ha consumido su carrera entre tantos excesos que ha perdido, parece, el apetito por el golf.

No hay comentarios:
Publicar un comentario